Agenda tus sesiones de coaching sin perseguir a nadie

Si das sesiones de coaching, conoces la escena. Alguien escribe para saber si tienes hueco el jueves, miras el calendario, propones tres horas, no contesta, y dos días después vuelve a preguntar. Cuando por fin cierras la hora, ya has gastado buena parte de la sesión en logística.
Esta guía es para quien trabaja online, vende una sesión de 60 minutos y ofrece una llamada inicial más corta para conocer a la persona. Si pasas más tiempo acordando horas que coachando, las decisiones de abajo te quitan la mayor parte de esos mensajes.
Al final habrás tomado cinco decisiones: cómo se llama cada servicio y cuánto cuesta, qué enlace compartes, cómo se conectan tus sesiones online, hasta cuándo puede cancelar una cita la persona y qué pasa cuando no queda ningún hueco.
Uno · Dos servicios, no una hora libre
Una llamada inicial de 30 minutos sirve para saber si la persona encaja contigo y qué necesita. Una sesión de 60 minutos es el trabajo en sí. Si las pones como dos servicios separados, cada uno con su duración y su precio, la persona elige sin preguntarte la diferencia y tú no tienes que explicarla en cada conversación.
Decide el precio de la llamada antes de publicarla. Puede ser gratis si la usas como primer paso, o tener precio si ya es una sesión de orientación. Lo que importa es que cada servicio diga cuánto dura y qué incluye.
En Reserrva: Servicios guarda el nombre, la duración, el precio o la opción Gratis y el tiempo de limpieza de cada servicio. La actividad de coach empieza con una sesión y una llamada de 30 minutos, y la modalidad online viene marcada. Los cambios del catálogo no reescriben las sesiones ya reservadas. Si todavía no tienes la página, la guía de alta te lleva por el paso de servicios.
Dos · Un enlace donde ya te leen
Cada "te escribo cuando pueda" es una conversación más. Un solo enlace evita esa parte. Ponlo en la bio de tus redes, en la firma del correo y en el mensaje que mandas después de una llamada. Quien quiera hablar contigo elige hora solo, entre las que tienes libres.
Un enlace no sustituye a una respuesta humana. Úsalo para la pregunta de cuándo, y reserva tus mensajes para lo que de verdad necesita tu criterio. Si ya tienes clientes, mándales el enlace una vez, en tu próxima respuesta. Desde ahí, cada conversación nueva empieza eligiendo hora, no preguntándote cuándo.
En Reserrva: tu página de reservas, con la forma reserrva.app/es/b/tu-negocio, es el enlace que pegas en la bio y en la firma. Si lo quieres más corto, elige un usuario: reserrva.app/con/tu-usuario lleva a la misma página. Para crearla, entra con tu correo o con Google y sigue la guía de alta.
Tres · Tu calendario decide qué hora se ofrece
Una sesión online ocupa tu calendario igual que una presencial, pero la página de reservas no lo sabe si nadie se lo dice. Sin eso, ofreces huecos que ya tienes ocupados por otra reunión, y luego tienes que dar explicaciones. Conecta tu cuenta de Google para que las horas que ya tienes ocupadas dejen de ofrecerse.
Cuando alguien reserva por videollamada, recibe un correo de confirmación y la sesión obtiene su enlace de Google Meet. El enlace se crea después de reservar y puede tardar unos instantes en aparecer, así que espera a verlo en la confirmación antes de reenviarlo.
En Reserrva: la videollamada con Google Meet crea el enlace en cada reserva online, y la disponibilidad descuenta las horas ocupadas de Google Calendar del calendario principal de la cuenta que conectaste. Cada profesional conecta su propia cuenta desde el panel. Mientras no lo hagas, la página solo conoce tu horario y tus citas de Reserrva. La lista de funciones explica qué hace cada una.
Cuatro · Un límite que proteja la hora
Una cancelación de última hora solo duele si la hora queda vacía. Fija cuántas horas antes de la sesión puede cancelarla tu cliente (para otra hora, reserva de nuevo desde tu enlace), y dilo antes de que reserve: en tu primera respuesta, en el mensaje de bienvenida o en tu página. Una regla escrita evita discutir caso por caso, porque la persona ya sabe qué esperar.
Un cliente que cancela con dos días de margen te cuesta mucho menos que uno que avisa diez minutos antes. El límite no es para castigar a nadie; es para que cancelar sea una decisión de la persona y no una negociación contigo. Escribe el plazo en horas exactas, por ejemplo hasta 24 horas antes. Una frase como "con tiempo" genera la misma discusión que no tenías regla.
En Reserrva: Cancelación por el cliente permite que quien reserva cancele desde el enlace de su confirmación, antes del límite que fijes en tu negocio. No necesita cuenta. Una cancelación a tiempo deja la hora libre para volver a ofrecerla; si la persona quiere otra hora, la reserva desde tu enlace.
Cinco · Avisos en vez de libreta
Cuando tu semana está llena, la persona que quería hueco se queda sin respuesta, o te escribe cada dos días para preguntar si se ha liberado algo. Es más sencillo que lo pida ella. Quien quiere una hora deja su contacto y recibe un aviso si se libera un hueco.
Un aviso no es una promesa. Recibirlo no asegura la hora: la persona tiene que reservarla, igual que cualquier otro cliente. Mira también qué días se llenan antes. Si siempre es el mismo, esa es la señal de dónde abrir más horas.
Si solo haces una cosa esta semana, crea tus dos servicios y pon tu enlace en la bio. Con eso dejas de proponer horas a mano, y el resto puede esperar.
En Reserrva: Aviso si se libera un hueco aparece cuando el día está completo. La persona deja su contacto y recibe el aviso si se libera una hora. No llevas ninguna lista a mano.
- Tienes una llamada inicial y una sesión de 60 minutos, cada una con su duración y su precio o con la opción Gratis.
- Tu enlace de reservas está en tu bio y en la firma del correo.
- Tu cuenta de Google está conectada y las horas que ya tienes ocupadas no aparecen como hueco.
- El límite de cancelación está dicho antes de que reserve nadie.
- Has hecho una reserva de prueba online y has visto el enlace de Meet en la confirmación.
Preguntas frecuentes
¿Mis clientes necesitan una cuenta para reservar?
No. Reservan con su nombre y el contacto que pidas, y ven la confirmación en pantalla.
¿Reserrva cobra las sesiones?
No. La página muestra el precio, pero el pago lo acordáis tú y tu cliente. Tus clientes no pagan por reservar, no hay comisión por reserva, y Solo es gratis para un profesional.
¿Qué pasa si no conecto Google?
La página ofrece las horas libres de tu horario, descontando tus citas en Reserrva y tus ausencias, pero no lo que tengas en tu calendario de Google. Puedes conectarlo después desde el panel.
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